Columna Alternativa: Difícil, pero no imposible

Difícil, pero no imposible

Gustavo Mares

Apenas el lunes pasado, un tribunal colegiado revocó la suspensión provisional de las corridas de toros que afectaba la actividad taurina en la capital del país, concretamente en la Plaza México. Los magistrados del Décimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa decidieron que el coso de Insurgentes puede albergar corridas de toros con normalidad y legalidad.

Fue la magistrada Ana María Ibarra Olguín, quien argumentó como criterio aplicable la decisión de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, que el pasado 6 de diciembre eliminó, en un juicio de amparo distinto, la suspensión para celebrar corridas de toros que duró un año y medio en el caso de la plaza de toros más grande del mundo.

Así las cosas se decidió que la nueva fecha para resolver la decisión de la suspensión será el 20 de mayo.

Habrá que esperar esa fecha. Resultaría fuera de lugar, aunque todo puede suceder, que prosperara la suspensión definitiva. No es viable. Pero en estos momentos tan agitados en los que muchos jueces dejan de lado la ley para legislar según gustos, aficiones y manías, cualquier cosa puede acontecer.

La semana pasada, en este mismo espacio, señalamos que el amparo contra la actividad taurina en la Ciudad de México no tiene real sustento jurídico. La candente y picosona ‘pregunta de la semana’ giró en torno a que si el amparo promovido era un movimiento genuino y no sólo una ‘llamarada de petate’ para llamar la atención mediática.

Tampoco se descartó que este movimiento estuviera destinado a poner obstáculos administrativos para la celebración de la temporada novilleril en el coso grande. Por reglamento, para que la empresa pueda llevar a cabo la Temporada Grande, con la venta del Derecho de Apartado incluida, está obligada a dar doce novilladas. De lo contrario, no hay autorización para el derecho. Esa podría ser una intención de los antis.

A reserva de que ‘el horno esté para bollos’, las puertas de la Plaza México podrían abrirse una vez pasada la jornada electoral de nuestro país, prevista para el 2 de junio. 

Como solía decir la antigua publicidad taurina, hoy en el olvido: ‘Si la H. Autoridad lo permite…’ Será el próximo mes cuando de inicio en México la temporada novilleril.

Si autoridades ignorantes del entorno legal que priva en la Ciudad de México en materia taurina dan constantemente luz verde a amparos, que más tarde serán desechados, el serial menor podría estar en riesgo y por ende, la venta del derecho de apartado. Así de sencillo.

Está claro que la actividad taurina está legalmente establecida. Además de que genera fuentes de empleo, también paga impuestos. Desafortunadamente, muchos sectores de la sociedad, incluida la clase política, viven una realidad distorsionada. Lo que antes era algo normal, como matar un animal para comer, ahora es ‘asesinato’.

Del otro lado de la moneda es de llamar la atención que decididos animalistas son al mismo tiempo despiadados criminales como el asesino serial, que constantemente se manifestó ante los festejos taurinos. En fin.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Veremos a Enrique Ponce en la México durante su campaña del adiós?