Columna ¿LA FIESTA EN PAZ? Por LEONARDO PÁEZ

¿La Fiesta en Paz?

Por Leonardo Páez

Aún quedan comunicadores taurinos que no dudan en remar contra la corriente y parecer negativos en medio del positivismo oportunista. Sergio Martín del Campo Rodríguez, nacido y avecindado en Aguascalientes, agricultor y ganadero de abasto, escribe hace años de toros y charrería, entre otros en el Noticiero Taurino y en su podcast semanal Arena Mestiza. Transcribo algunos de sus calificativos sobre las corridas recientes:

Mal comienza la semana para el que ahorcan el lunes. El interior del coso Monumental de los Bailleres, registró apenas algo más de un cuarto de entrada, ante una descastadísima partida de Barralva… Ingrato encierro de Xajay anestesió la segunda tarde. Las siete reses lidiadas fueron mansas, sosas y desrazadas… Una mansada de Santa Inés, ¿hasta cuándo los ‘taurinos’ entenderán los verdaderos elementos que dan grandeza a lo que va quedando de fiesta brava?.. Esto va de mal a peor; ayer tarde se ofreció la tercera corrida del serial sanmarqueño en la Monumental, cuyas gradas presentaron una triste entrada que no llegó al cuarto del aforo…

“Histórica fue la cuarta corrida, no por lo sucedido en el anillo sino porque por vez primera en la historia taurina de Aguascalientes se ofreció la Corrida de la Prensa Taurina. El desfile de mansedumbre parece interminable y para esta función lo continuó el hierro de De la Mora. Otra media entrada. Quinta: Esto ya parece un campeonato enconado de mansedumbre entre cabales y recios criadores de ganado ‘de lidia’ que se tragaron el cuento del ‘toro mexicano artista’, que está acabando con la fiesta brava. José Barba mandó seis toros atacados de carnes, débiles y sólidamente mansos…

“Para Sebastián Ibelles fue la Oreja de Oro ante otra mansada débil de Julio Delgado. El concepto de bravura se ha perdido definitivamente y resulta alarmante el nivel de mansedumbre al que han llegado las ganaderías que impone el monopolio… En la sexta corrida de la feria sanmarqueña, contra lo que esperaba, se vio una entrada que rayó en los tres cuartos del amplio aforo…

“Don Sergio Lomelí, del hierro de Corlomé, impartió aplastante lección ganadera con varios toros aplaudidos y otro más de arrastre lento… Octava: San Miguel de Mimiahuapam, ganadería sin ruta. Disparatado en tipo fue su encierro y descastado en general… Interesantes faenas mal calificadas por un juez de criterio irregular… En la novena Los Encinos mandó un encierro terriblemente disparatado en cuajo, trapío y tipo y, lo peor, descastado en general.”

En el décimo festejo Martín del Campo cabeceó: Seria función de toros, y añadió: “encierro dispar en tipo de Begoña y Mimiahuapam (sexto y octavo), aunque con toros sin mayores adjetivos, por lo que la seriedad recayó en los alternantes… Para la corrida de rejones un encierro bien presentado de Fernando de la Mora −cosa muy rara en esta divisa−, pero descastado en líneas globales –cosa muy común−. En la décimo segunda hasta Pozo Hondo le entró a la encarnizada competencia del descastamiento, y por poco y la gana… Ahora fue Boquilla del Carmen el que inundó de sosería el anillo. Ante menos de media entrada, un encierro de escasa presencia, modesto trapío y soberbia mansedumbre. Bernaldo de Quirós desembarcó seis toros cinqueños, bien presentados y bien descastados… Luego del río de mansedumbre que corrió durante el serial, ayer la clientela estuvo dispuesta a gritar olé y a esperar, como desde hace años, a que la feria ‘más importante de América’ algún día deje de ser otra ‘pinche feria de rancho’, como la calificó un aficionado harto de tantas imposturas.”