Columna ALTERNATIVA: Un discurso, dos lecturas

Un discurso; dos lecturas

Por Gustavo Mares

 

En el tema taurino, apenas la semana pasada, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que se pondrá a revisión la continuidad de esta manifestación cultural en todo el país.

Su discurso resultó interesante y fue claro que en ese tema la mandataria fijó su postura. Se definió como ‘defensora de los animales’. También dijo que la tauromaquia no sólo interesa en las grandes ciudades sino en los pueblos de toda la geografía mexicana.

A diferencia de otros países en los que ha ganado la desinformación, la mandataria tricolor echó por tierra, aún sin decirlo, el discurso de que la fiesta brava es solamente un espectáculo para ricos.

Contra la modernidad y los avances tecnológicos todavía en nuestro país hay pueblos originarios, que mantienen arraigadas sus tradiciones y entre estas se cuenta la tauromaquia.

Días más tarde a las declaraciones de Sheinbaum Pardo, la asociación Tauromaquia Mexicana, que defiende y promueve la fiesta brava en diversos escenarios, fijó su postura a través de un comunicado.

Estamos a favor de la ecología, aseveró categóricamente la agrupación. Y aquí viene lo interesante, porque si se analiza la situación sin apasionamientos, los ‘defensores’ de los animales podrían ‘llevarse entre las patas’ a muchas especies. 

Podría ocurrir algo más grave que el intento fallido de ‘salvarle’ la vida a los animales del circo a los que mandaron al matadero en su mayoría, mientras que algunos otros de esos animales sólo sirvieron para agrandar las cuentas bancarias de algunos políticos oportunista con sus mal llamados ‘santuarios’.

Las arraigadas tradiciones culturales que atesoran los pueblos originarios, además del destacado papel que juega el toro bravo en la ecología mexicana son dos argumentos sólidos a favor.

Los ‘animalistas’ a ultranza van en pos de una involución. Si la tauromaquia se prohíbe el toro bravo estará destinado a la extinción. Pero hay más, después irían por más. Ya empezó. Las campañas de adopción de perros son positivas, pero todo en exceso es malo. Esa tendencia en un futuro podría dar al traste con las razas de perros, que tardaron siglos en consolidarse, y así como este habrá muchos disparates más. Ya se han dado manifestaciones afuera de pollerías, carnicerías y pescaderías.

Más allá de gustos y disgustos, el país vive momentos terribles, que urge atender. Entre otros, la violencia que genera el narcotráfico con el apoyo de algunos miembros de la clase política, sin olvidar los juicios de Ismael Zambada y Joaquín Guzmán, hijo, que darán mucho de qué hablar. 

Aunque exista una luz al final del túnel, de nada servirá si los profesionales del toreo muestran su habitual indolencia, ya que suelen dejar todo en manos de Tauromaquia Mexicana sin tener ellos una participación activa.

Aunque usted no lo crea, hay muchas empresas que hacen dudar que tengan una verdadera urgencia por agotar el boletaje, lo que genera suspicacias más allá del ámbito taurino.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué novillero mexicano tomará la alternativa el 5 de febrero en la México?