Guillermo Espinosa
Guadalajara, Jalisco.- La Plaza de Toros Nuevo Progreso de Guadalajara vibró con una tarde taurina cargada de emociones durante la novillada correspondiente al Serial de Primavera. Con un cuarto de entrada bajo un sol abrasador, los novillos de El Greco, junto con un ejemplar de Torrecilla, pusieron a prueba el temple y la valentía de los toreros, en un festejo que dejó un saldo de triunfo, drama y entrega. El encierro, correcto en presentación y bravo en su juego, destacó por el sexto novillo, que mereció arrastre lento.
Jesús Sosa: El Gran Protagonista
El tlaxcalteca Jesús Sosa (burdeos y oro) se alzó como el máximo triunfador de la tarde, conquistando al público con su solvencia y recursos ante un lote exigente. En su primer novillo, Sosa mostró inteligencia y técnica, estructurando una faena de tandas bien ligadas que culminó con una estocada entera, ganándose una oreja. En el cierra plaza, el sexto de El Greco, ratificó su gran momento con una labor ajustada, toreando con profundidad por ambos lados. Una nueva estocada certera le valió otra oreja, asegurando su salida a hombros como el héroe del festejo y consolidándose como figura del serial.
César Ruiz: Valor en la Adversidad
César Ruiz (amaranto y oro) vivió una tarde de contrastes. En su primer novillo, el aguascalentense cumplió con una faena voluntariosa, aunque sin redondear, siendo aplaudido por su esfuerzo. Sin embargo, en su segundo turno, la tragedia rondó la arena. Al intentar un par de banderillas al quiebro, Ruiz sufrió una aparatosa voltereta que le provocó una lesión en la rodilla derecha. Con gran pundonor, el novillero regresó para despachar al novillo, aunque mermado físicamente, recibiendo palmas por su entrega. Tras la lidia, fue trasladado a la enfermería, donde se espera el parte médico para conocer la gravedad de su lesión.
Rafael Ayala: Ovaciones con Sabor Amargo
El rejoneador Rafael Ayala abrió el festejo con una actuación que mostró su calidad, pero que se vio empañada por problemas con la espada. En su primer novillo, toreó con garbo a la grupa, ejecutando suertes que conectaron con el público, pero un pinchazo y un aviso limitaron su premio a una ovación. En el cuarto, la tarde tomó un giro dramático cuando su caballo recibió una cornada durante la lidia. Ayala, mostrando profesionalismo, continuó su labor, pero nuevamente falló con el rejón de muerte, recibiendo dos avisos y una ovación por su arrojo.
Banderillas de Calidad y un Encierro Exigente
El tercio de banderillas fue uno de los puntos altos de la tarde. Joel Delgado “El Panita” dejó dos pares de gran factura al tercer novillo, siendo ovacionado por su precisión. De igual forma, Gerardo Angelino brilló en el sexto, colocando banderillas con estilo y recibiendo el reconocimiento del respetable. Los novillos de El Greco, con pesos entre 390 y 425 kilos, ofrecieron un juego bravo y exigente, poniendo a prueba a los toreros y elevando la intensidad del festejo.
Una Tarde para el Recuerdo
La novillada en el Nuevo Progreso combinó el arte, la valentía y el dramatismo que caracterizan a la fiesta brava. Jesús Sosa se llevó los titulares con su doble trofeo, mientras que César Ruiz y Rafael Ayala dejaron constancia de su compromiso, aun en la adversidad. La afición tapatía, aunque escasa, respondió con entusiasmo a un espectáculo que reafirmó el peso de Guadalajara como plaza de primera.



