El pasado domingo se celebró entre amigos muy cercanos el cumpleaños del matador poblano David Aguilar en El Cortijo del Rancho Finas Hierbas, en las cercanías de Apizaco, con un festejo taurino en el que se lidiaron novillos y una vaca, y al que asistieron compañeros de profesión, familiares y aficionados.
Este torero, que a principios de este año reapareció con una racha triunfal en la que ligó tres salidas a hombros en plazas de Tlaxcala, no ha dejado su vocación y profesión taurina y sigue en pie de lucha con una tauromaquia personal y poderosa. En esta ocasión invitó a amigos cercanos de Tlaxcala, donde se formó, y de su natal Tehuacán, Puebla.El Cortijo es propiedad del matador Guillermo Veloz “El Pausao”. Hasta allí llegaron el apoderado Lázaro Rosas con la novillera Luz Elena González, el subalterno en el retiro Ismael Rosas, ganaderos, el matador Manuel Rocha “El Rifao”, el matador Arturo Soto y el mozo de espadas Gabriel Muriel Ortega “El Tequililla”, quienes fueron compañeros de andanzas y maestros de David en algún momento. Entre los invitados de Tehuacán destacaron la familia del torero y “El Padrino” Benjamín Zuchilt Pérez, personaje muy querido a quien muchos reconocen como un gran benefactor y que ha acogido especialmente a algunos toreros, entre ellos Aguilar y “Rifao”.En el festejo taurino acompañaron al torero el novillero en el retiro Samuel Villicaña y el afamado becerrista de Campeche José Gustavo “El Menonita”. Se lidiaron dos novillos de Jaime Rodríguez a muerte y uno de La Trasquila, así como una vaca de David Rodríguez a la portuguesa. Asistieron en la lidia el novillero en retiro Alfonso Vázquez y, como una extraordinaria coincidencia, tres destacados alumnos de la escuela de Triana: Elio Vázquez de Nimes (Francia), Rubén Alcázar de Ronda (España) y el tlaxcalteca Guillermo Gaona, a quienes ha invitado a pasar tiempo en México en casa de su padre, el matador “Pausao”.David Aguilar poco pudo hacer con su primero, que se paró muy pronto. A continuación, el Dr. Villicaña tuvo poca suerte con el de La Trasquila, que fue complicado. El Menonita estuvo a gusto con la vaca y dejó ver que tiene buenas maneras y mucha intuición, lo que le valió ser ovacionado. Como fin de fiesta, el matador David toreó el otro novillo de Jaime, que dio opciones y le permitió disfrutar. No perdió la oportunidad de invitar a los matadores “Pausao” y “Rifao”, quienes dieron cátedra a los asistentes de una afición y torería con aire antiguo, plena también de sabor. Los novilleros también pudieron darse “las tres”.Al final el público exigió las dos orejas para Aguilar, que fue ovacionado con fuerza en la vuelta mientras la banda tocaba las mañanitas.Tras el festejo se degustó la extraordinaria y exquisita barbacoa de la casa preparada por el matador y su esposa Diana. El matador David cortó su pastel en medio del gran cariño de sus seres queridos y así culminó una gran tarde en el marco del bello atardecer tlaxcalteca.




