Cemento contra público
Gustavo Mares
‘Cemento contra público’, podría ser el título de alguna película de Juan Orol, pero no. Lo que resulta es que aún no cuaja la propuesta de la nueva empresa de la Plaza México. La floja respuesta en los tendidos da cuenta de ello. En un interesante experimento, la Temporada Grande hizo un paréntesis para dar paso a tres festejos novilleriles en los que el cemento se impuso al público.
Una vez cumplidas las doce novilladas que por reglamento se tienen que dar, los organizadores vuelven a enfocar sus baterías en la continuación de la Temporada Grande y anuncian para el fin de semana dos festejos al hilo. Están programados toreros para todos los gustos.
Se supo que para estos dos festejos en la compra de un boleto para el sábado se obsequiaría ese mismo lugar para el domingo. La medida fue aplaudida por unos, pero criticada por otros.
Y es que resulta que hay aficionados que trabajan el sábado y no pueden ir a los toros. Pero el domingo sí pueden acudir y tendrán que pagar su boleto sin obtener un beneficio extra como los de la corrida sabatina.
Se entiende que la medida obedece a tratar de llevar el mayor número de aficionados posibles a los tendidos en ambas fechas.
Habrá que esperar también a conocer si esta medida aplicará al resto de la temporada o sólo será para el próximo fin de semana.
A reserva de los resultados que vaya arrojando la campaña se antoja complicado que el grueso del público se pueda volcar a las taquillas del coso con tantos días de toros seguidos.
Hay que ser sinceros y reconocer que la economía de nuestro país no está como para poder ir a los toros dos veces por semana –aunque estoy seguro de que un buen aficionado no quisiera perderse un solo cartel-.
El incremento al costo de los boletos y lo difícil de la situación económica le complican el panorama al público que es el que se retrata en la taquilla.
Paulatinamente los resultados hacen suponer que tantos festejos seguidos en tan poco tiempo no resultan redituables entre la afición citadina acostumbrada a su corrida dominical con una serie de festejos al hilo en torno a la fecha de aniversario.
Las cuatro corridas seguidas en la recta final de la primera parte de la Temporada Grande serán el termómetro real de esta novedosa propuesta taurina.
Otro punto que también influye en la ausencia de público en el coso es la nula publicidad y promoción que se hacen la mayoría de los toreros. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los hombres que visten de luces creen que con poner algún comentario en sus redes sociales ya están del otro lado.
Peor aún es la apatía de muchos ‘coletudos’, incluso en informar a los medios sobre sus triunfos y éxitos en cualquier plaza de provincia. Les pasa de noche dar a conocer sus logros y luego se quejan amargamente de que nadie los toma en cuenta.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Las empresas darán continuidad a los novilleros triunfadores de la México?



