El dictamen para prohibir las corridas de toros en la Ciudad de México sigue frenado en el Congreso capitalino, debido a la oposición de los legisladores de Morena y las autoridades locales, así como los cabildeos de empresarios taurinos.
Luego de que un grupo de 20 diputados de diferentes partidos solicitó formalmente la semana pasada a la Comisión de Bienestar Animal turnar el dictamen aprobado desde el año pasado a la mesa directiva, el presidente de esa instancia legislativa, Héctor Díaz Polanco, propuso analizar si el dictamen respectivo para ver si cumple con todos los requisitos legales y decidir si pasa al pleno o no.
Durante la sesión de ayer, el tema generó un intenso debate entre legisladores de oposición y la mayoría de Morena y sus aliados, que generó gritos, recriminaciones y acusaciones de desaseo parlamentario.
El presidente de la mesa directiva argumentó que el dictamen tiene inconsistencias y que es necesario revisarlo antes de poder pasarlo al pleno, lo que fue respaldado por los legisladores de Morena.
El perredista Jorge Gaviño Ambriz, impulsar de la propuesta acusó que es la primera vez que ocurre esto, en donde el presidente del Congreso solicita la opinión y la discusión de su Mesa que usted preside para poner a discusión el tema.
Explicó que Héctor Díaz debió poner el documento a consideración del pleno, a más tardar, el pasado 5 de abril, como lo mandata el artículo 105 del reglamento del Congreso local, que señala que una vez entregado el dictamen a servicios parlamentarios y por ende a la mesa directiva debe de enlistarse en el orden del día de la sesión siguiente.
Demandó que la mayoría en el Congreso deje de “patear el bote” y asuma las consecuencias políticas de rechazar o aprobar la propuesta.



