El diestro queretano Diego San Román, valiente a carta cabal, salió a hombros luego de cortar dos merecidas orejas en la Plaza Lorenzo Garza de Monterrey, que registró un cuarto de entrada.
Se lidiaron toros de Pozohondo y uno de Montecaldera, bien presentados, pero de juego desigual.
El rejoneador Tarik Othón, silencio y ovación. A pie, Octavio García ‘El Payo’, silencio y palmas; Diego San Román, oreja y oreja.
Desde que se abrió de capa, San Román dejó claro que saldría ‘a por todas’ en el ruedo norteño en el que no escatimó esfuerzos con tal de agradar.
Tanto a su primero como a su segundo, los toreó cadenciosamente de capa.
El queretano supo darle la lidia adecuada a sus dos enemigos, a los que toreó a placer por ambos lados.
Certero con los aceros, San Román se convirtió en el máximo triunfador de este festejo.
El queretano Octavio García buscó el lucimiento, sin embargo, no se pudo acomodar.
El rejoneador-amador, es decir sin alternativa, Tarik Othón, dejó en claro que cada tarde su tauromaquia tiene adelantos. Asegura su entorno que quiere tomar pronto la alternativa.




