El valiente diestro mexicano Leo Valadez se recupera en España de la dura luxación en el hombro derecho, que sufrió durante la lidia del primero de su lote en el marco de la Feria de San Isidro el pasado sábado.
Le salió ‘barato’ al de Aguascalientes, porque al oficiar con el acero el burel lo prendió, lo echó por los aires y le tiró un derrote, con tan buena suerte que los pitones le rozaron las orejas y se llevó el duro golpe con el testuz.
Estos días será sometido a una resonancia magnética. El enrazado torero se quedará en España, porque tiene dos fechas más.



