AGENCIA DE BERNARDA MUÑOZ
La plaza de toros de tablado de Tixkokob vibró con un lleno absoluto bajo el sol abrasador de una tarde que reunió a los aficionados taurinos en una corrida de emociones encontradas. Los toros de la ganadería San Martín de Porres, de juego variado, pusieron a prueba el temple de los matadores Andre Lagravere “El Galo” y Jusef Hernández, quienes se repartieron los trofeos en una jornada de entrega y pasión.
Andre Lagravere “El Galo” conquistó al público con una faena de garra y conexión en su segundo toro, al que toreó con temple y profundidad, aprovechando las embestidas francas del animal. Su labor, rematada con una estocada precisa, le valió una oreja bien ganada que desató el entusiasmo en los tendidos. En su primer toro, aunque mostró disposición, las condiciones del astado limitaron su lucimiento, quedándose en una cálida ovación.
Por su parte, Jusef Hernández no se quedó atrás. En su primer toro, el diestro cuajó una faena de mérito, con muletazos de trazo largo que arrancaron aplausos y le hicieron merecedor de una oreja. En su segundo, a pesar de su esfuerzo y voluntad frente a un toro de menos opciones, la faena no alcanzó el mismo brillo, concluyendo con una ovación que reconoció su entrega.
Los toros de San Martín de Porres ofrecieron un comportamiento dispar, desde algunos con nobleza que permitieron el lucimiento hasta otros más exigentes que demandaron técnica y valor. La afición, volcada en los tendidos, celebró una tarde que mantuvo viva la esencia de la fiesta brava en Tixkokob.



