Decirle a Fernando Valenzuela el “Toro” es casi casi una obligación, pues el sobrenombre lo acompañó a lo largo de su vida y su carrera. Son tantas las interpretaciones que acepta el término que todas cuadran con su historia, pero ¿dónde viene el apodo de “Toro”?
Un toro embiste, cautiva con su pesada presencia y mata o perdona. La presencia de Fernando Valenzuela en el montículo era parecido a eso, un gigante de 1.80 metros que escapaba de la imagen estilizada de otros deportistas, pero es cierto que lo único que él utilizaba era la fuerza de su brazo y de su mente para dominar a sus rivales.
A Fernando Valenzuela también le decían también el “Toro de Etchohuaquila”, porque allá nació, en Navojoa, Sonora, pero en realidad el complemento de su sobrenombre tampoco resuelve el misterio primordial, el saber de dónde viene el sustantivo de “Toro”.
El apodo de Toro surgió en 1981, cuando Fernando Valenzuela irrumpió en el panorama de las Grandes Ligas. Era tal su fama que los periódicos de Los Ángeles no podían dejar de escribir de aquel novato que hacía de la victoria su sello. Sucedía que en los grandes deportistas nunca ha bastado el nombre y debían tener algún apodo.
Fue entonces que The Los Ángeles Herald Examiner, un diario vespertino entre semana y matutino los fines de semana, lanzó una encuesta para encontrar el mejor sobrenombre para ese pitcher que volvía locas a las multitudes. La opción de “Toro” arrasó, como el propio Fernando en aquella temporada. Es probable que los aficionados relacionaran al corpulento pitcher con la fuerza que emana de aquel animal que sustenta la fiesta brava y así Fernando Valenzuela obtuvo el apodo de «Toro».
El sobrenombre lo ha acompañado y lo acompañará por el resto de sus días, incluso más allá, cuando el recuerdo del “Toro” siga mandando desde el montículo su mítico tirabuzón.
EL DECESO
El béisbol está de luto. La noche de este martes 22 de noviembre murió el inconmensurable pelotero mexicano Fernando Valenzuela, figura icónica de los Dodgers de Los Ángeles, el equipo de sus amores. Tan así, que ‘El Toro de Etchohuaquila’ partió de este mundo a escasos días de que el equipo angelino dispute la serie de Otoño ante los Yanquis de Nueva York, una final de ensueño para los amantes al Rey de los Deportes.
Valenzuela fue una figura fundamental en la épica coronación de Los Ángeles en la Serie Mundial de 1981, que disputaron ante los ‘Bombarderos del Bronx’.
Casi medio siglo después, 43 años para ser exactos, angelinos y neoyorquinos volverán a enfrentarse por el título en el béisbol de las Grandes Ligas, sólo que esta ocasión lo harán sin el de Navojoa, Sonora en la lomita, ni siquiera en los micrófonos como narrador oficial del equipo, actividad que desempeñó cuando abandonó el profesionalismo.
Valenzuela murió a los 63 años de edad. Dodgers confirmó la noticia del deceso del mejor beisbolista mexicano de todos los tiempos. ‘Los Dodgers de Los Ángeles lamentan el fallecimiento del legendario lanzador Fernando Valenzuela’, fue el mensaje con el que la novena del Viejo Circuito dio a conocer la noticia que sacudió al ‘mundo del béisbol’.


